- Reconocer la importancia de informar correctamente a los pacientes.
- Reconocer que sabe el paciente y el ritmo que necesita para asimilar la información.
- Conocer algunas técnicas para informar a los pacientes.
- Conocer los elementos necesarios para dar una mala noticia.
- Aprender a responder adecuadamente frente a "la conspiración del silencio"
- Practicar habilidades para informar a los pacientes y dar malas noticias
Finalizando, existe clara evidencia de que la actitud profesional y las habilidades de comunicación desempeñan un papel fundamental y decisivo en el modo en que el paciente aborda su problema, en la manera que adhiere al tratamiento y su seguimiento.